La retirada de la grúa anuncia el final de la rehabilitación del convento de Las Catalinas.
El brazo extensible de una grúa de gran tonelaje asomaba a primera hora de la mañana de este martes por encima de los centenarios muros del antiguo convento de Las Catalinas. Y dentro, en el acceso trasero desde la calle San Quirce, los operarios se afanaban en desmontar la grúa de obra instalada en unos de los patios del cenobio para poner así punto y seguido a la primera fase de la compleja obra de rehabilitación de este edificio histórico del siglo XV destinado a acoger en breve el museo del vino.
El proyecto, que nació en un lejano 2019, cuando el Ayuntamiento compró por 5,9 millones de euros, el inmueble a las madres dominicas, arrancó formalmente en cuanto a la obra civil el 18 de marzo de 2025. Y han sido necesarios veinte largos meses de obras, con una inversión de 4,9 millones de euros, para completar la rehabilitación del núcleo central del convento destinado a acoger el bautizado como Centro de la cultura del vino.
Los trabajos, en esta primera fase, se han centrado en la recuperación de las partes nobles del cenobio de clausura, que adolecía del paso del tiempo fruto de su abandono definitivo por parte de las monjas en 2009. Los obreros han trabajado en la restauración de la iglesia y el coro y en la construcción de una galería de nueva planta destinada a guiar el recorrido por sus futuras diecisiete salas expositivas.
Fuente: El Norte de Castilla








