El capitel de la iglesia de Santa Mariña de Sarria ya está acabado y sin andamios.
Los avances en la obra de la iglesia de Santa Mariña de Sarria ya son visibles después de la finalización del pináculo del templo, una de las partes que más dificultades ha causado, y la retirada del andamiaje. No estará terminada hasta mediados del mes de octubre, pero la vuelta de su fachada le da un brillo renovado a la Rúa Maior.
El arquitecto encargado de la dirección de la obra, Roberto López, señala que, en la actualidad «está rematado o 90 por cento dos traballos«. Los plazos que se atreve a dar es que la iglesia pueda estar a la perfección «a mediados do mes de outubro» cuando terminen los últimos detalles que le quedan a la iglesia.
La parte más complicada para hacer la restauración fue el punto que destaca por su singularidad, el pináculo del templo. El director señaló que «era parte que estaba máis dañada». La mayor preocupación de los trabajos era solucionar el problema de filtraciones de agua al interior, además de actuar en todo lo que conforma el capitel de Santa Mariña.
En los trabajos se desmontó por completo toda la parte alta. Roberto López remarcó que tuvieron que bajar la cruz que corona el templo, la cual «mide máis de tres metros e pesa 400 quilos«. Para la recostrucción, aprovecharon algunas de las pocas maderas antiguas que quedaban en buen estado de la estructura original.
El cono del chapitel, de 8,5 metros de altura, se reconstruyó «desde abaixo e dividíndoo en dous para poder subilo con seguridade ao alto do templo», apuntó el director de la obra. El revestimiento se hizo con piezas de zinc, al igual que como estaba, e intentando salvar las que aún podían colocar con seguridad.
Fuente: El Progreso








