El Palacio de Balsera afronta su remozado para ser centro de arte.
El principal objeto de la actuación es la conservación y restauración del edificio, comenzando por adaptarlo del uso educativo que ha tenido hasta ahora a un uso cultural. Igualmente, se aprovechará para convertirlo en un inmueble más sostenible e inclusivo, potenciando su valor como atractivo turístico. Para ello se pretenden resolver sus carencias, adaptándolo a nuevo parámetros funcionales, de accesibilidad y de sostenibilidad. Será una actuación, explican desde el Consistorio, que contribuirá a embellecer este rincón del casco histórico con uno de sus edificios más singulares.
Para dedicar el Palacio de Balsera a un uso cultural o museístico será necesario dotarlo de una entrada específica para ese uso, además de las zonas de exposición, aseos para el público y una zona para la administración y gestión. Todo ello, unido a zonas de almacenaje e instalaciones. Durante el desarrollo de las obras se actuará sobre las seis plantas (sótano, baja, y de la primera a la cuarta) con una superficie construida de 1.228 metros cuadrados. Las obras incluirán la instalación de un ascensor que de servicio a todos los niveles del edificio con acceso desde cada tramo de la escalera, para lo cual se construirá un nuevo edificio anexo.
Fuente: La Nueva España








